75

55

55

900

900

somos

Ana

Ana

77

88

654

ev

ev

9

iniciativas que educan

chicas10

alan turing

lgm

lgm

de

das

29

besos

21

BULLYING

65

elsa

MAXIMO POTENCIAL

quiero

mandela

mandela

23

23

pp

ABRAZOS

NR

NR

inv

tr

tr

putin

putin

HM

HM

POESÍA

POESÍA

DECLARACION

RECOMENDACIONES ONU

RECOMENDACIONES ONU

homofobia escolar

d

esc

CORTO

homofobia

* IMPRESCINDIBLE BENEDETTI *

* MARIO ALONSO PUIG: "LA FELICIDAD ES DESCUBRIR EN LA VIDA EL SENTIDO DE NUESTRA EXISTENCIA" *

MEDITACIÓN Y RELAJACIÓN

sábado

GESTOS QUE EXPRESAN Y CONSOLIDAN EL AMOR

ELSA PUNSET

Muchas de las consultas al psicólogo tienen que ver con historias afectivas dolorosas que el paciente podría haber evitado con un poco de madurez emocional y de comprensión. El amor es uno de los grandes patrones emocionales que rigen nuestras vidas y dicta ámbitos tan fundamentales como nuestra capacidad de relacionarnos con los demás, la forma de sentir acerca de nosotros mismos o cómo nos valoramos. Este patrón se conforma en los primeros años de vida, cuando aún dependemos de que los demás nos digan cuánto amor merecemos y cómo hemos de amar. Aprendemos a amar de forma automática, observando a los adultos que nos rodean, registrando sus palabras y experiencias acerca del amor, sintiendo cómo nos aman, cómo nos rechazan, qué desaprueban y qué esperan de nosotros.
El amor es más que una simple emoción: es un complejo y poderoso sistema de motivación, una fuerza que nos guía y nos propulsa en la vida diaria. A veces dependemos tanto de los beneficios del amor, de la seguridad que nos aporta, que lo desvirtuamos y forzamos nuestras relaciones en acuerdos inflexibles y dependientes que ahogan a quienes lo soportan. Podemos cuestionar y transformar ese patrón emocional a base de reflexión y esfuerzo. Merecerá sin duda la pena, porque estaremos transformando algo esencial que cambiará nuestra forma de sentir y de relacionarnos a cada momento.
Sin embargo, cuestionar nuestra forma de amar no nos resulta fácil, porque ni en las escuelas ni en casa nos enseñan a comprender el poder del amor, los estragos que su ausencia provoca, cómo expresarlo, a qué responde, cuánto amor necesitamos o qué sacrificios requiere, si es que hubiera que hacerlos… No desgranamos desde pequeños el extenso vocabulario del amor, sus matices, sus lealtades, sus ausencias, sus espinas, sus trampas, sus dependencias. Aunque el amor sea el motor de la vida de las personas psíquicamente sanas, no aprendemos a comprenderlo y a amaestrarlo, a distinguir sus etapas y entender su química. Porque el amor no es ciego, sino que tiene etapas muy definidas.