76

76

33

33

55

55

900

900

somos

Ana

Ana

77

88

654

ev

ev

9

iniciativas que educan

chicas10

alan turing

lgm

lgm

de

das

29

besos

21

BULLYING

65

elsa

MAXIMO POTENCIAL

quiero

mandela

mandela

23

23

pp

ABRAZOS

NR

NR

inv

tr

tr

putin

putin

HM

HM

POESÍA

POESÍA

DECLARACION

RECOMENDACIONES ONU

RECOMENDACIONES ONU

homofobia escolar

d

esc

CORTO

homofobia

* IMPRESCINDIBLE BENEDETTI *

* MARIO ALONSO PUIG: "LA FELICIDAD ES DESCUBRIR EN LA VIDA EL SENTIDO DE NUESTRA EXISTENCIA" *

MEDITACIÓN Y RELAJACIÓN

miércoles

ADOLESCENTES GAYS: UNA ASIGNATURA PENDIENTE

JOSE IGNACIO DÍAZ CARVAJAL - MÉDICO PSICOTERAPEUTA - SEVILLA
.
Si la adolescencia implica un paso por una edad difícil, de crecimiento y cambio, el hecho de ser gay lo hace aún más complicado y duro. Durante esa etapa, se define la identidad personal, la orientación sexual, y se desarrollan aspectos intelectuales, habilidades, relaciones, decisiones. Pero los adolescentes gays siguen estando muy solos y aislados a la hora de tener que afrontar su sexualidad. Y esa es una signatura pendiente que tenemos con ellos. El adolescente gay, se enfrenta a lo que le atrae sexualmente, sintiéndose diferente y sin modelos que seguir, ni gente a mano a la que recurrir. Sus deseos y sentimientos le alejan de sus iguales, de sus compañeros, que en principio, todos, se muestran como heterosexuales. Ha ido sintiendo desde pequeño un rechazo a la homosexualidad. Y si es varón los valores que encuentra entre sus compañeros son mostrarse como machos, ser fuertes, competir, no tener sentimientos de debilidad, no ser tiernos. Y el chico gay, habitualmente, no es así y teme ser rechazado o marginado en el grupo. Cuando toca empezar a salir con chicas, a tener las primeras experiencias sexuales, el adolescente gay puede intentar, para no ser distinto a sus compañeros, probar con ellas. Incluso esperando que lo que siente y desea, sea solo algo temporal, que realmente se va a dar cuenta que le gustan las chicas y que se va a solucionar “el problema”. Va a tener dificultad en desvelar a sus amigos sus sentimientos homosexuales. Igual se ha enamorado de algún amigo heterosexual y es incapaz de decirle nada para evitar un posible y “seguro” rechazo. Puede que incluso disimule alguna pluma que le sale, e intente virilizarse, estudiándose al espejo, mientras habla o hace posturas masculinas. Todo esto crea una tensión y un temor, generando ansiedad, baja autoestima y otros sentimientos negativos, que pueden llevarle a sufrir mucho. Desde trastornos psicosomáticos, hasta fracaso escolar, por la falta de concentración y su preocupación con el tema de no ser “normal”. Si acaba definiéndose ante sí mismo como homosexual, va a tener que salir del armario. ¿A quién se lo dice, cómo, cuándo? Y, muchas veces, sintiéndose aislado y sin conocer a ninguna otra persona gay. Por eso es tan importante que en los colegios e institutos, se vayan creando tutorías de orientación sexual o que haya la apropiada educación en la diversidad sexual, como para que los chicos puedan afrontar este problema menos solos. La salida del armario normalmente se produce antes con algún amigo menos íntimo, por miedo a la reacción de los otros. Luego será con gente más amiga, y más tarde con algún miembro de la familia. Pero todavía hay padres que rechazan a sus hijos, por motivos ideológicos, por falta de información, o por motivos religiosos. Esa posibilidad de rechazo lleva a algunos chicos a tener que escaparse de casa, y puede generar riesgos prostitución, vivir en la calle, abandono de estudios y aumento del riesgo de infección por VIH. También aumenta el riesgo de estrés, de ser víctimas de violencia en casa, de abuso de sustancias y de intentos de suicidio. La aceptación por parte de sus familias y amigos es fundamental. Y el sentimiento de pertenencia. Sentirse excluidos, rechazados, genera un impacto tremendo, que influye en dificultades para su desarrollo como personas. Y cuando buscan ayuda, no siempre encuentran un apoyo o una información entre sus compañeros o los educadores, que pueden carecer de la adecuada formación y experiencia, o ser heterosexistas y que les hagan sufrir más y tener más conflictos consigo mismos. No suelen tener modelos cercanos para saber como se vive la sexualidad gay y una vida gay que vean sana y normal. Y al intentar socializarse con gays, puede que encuentren sólo sexo y no la posibilidad de establecer relaciones románticas, como hacen sus compañeros heterosexuales. No tienen personas mayores, mentores, en los que apoyarse, y si encuentran a algún desconocido por Internet se arriesgan a una situación de verdadero abuso sexual. De ahí, la importancia de que surjan grupos de apoyo, para adolescentes gays, y para sus padres. Para ayudarles en esa transición a una juventud gay sana, en la que se sientan con espacios seguros para vivir su identidad, sin temores, sin tantas dificultades como las generaciones anteriores, y que les permitan socializarse de manera adecuada, sabiéndose apoyados y comprendidos. Los adolescentes son los más abandonados hoy, junto con los ancianos, en el cambio social que está sucediendo en relación a la homosexualidad. Y no es suficiente con que existan leyes nuevas, sino que tiene que haber un gran cambio en las familias y en los centros educativos, para convertirlos en esos espacios seguros para la población GLBT. Una manera de ayudarles pueda ser aumentando nuestra visibilidad, estar disponibles, como adultos gays, para que tengan diversos modelos, personas con las que hablar, conseguir que no se sientan tan solos y tengan apoyos, para que vivan mejor su difícil proceso de auto-aceptación.