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domingo

LA LECCIÓN DE HISTORIA COBRA VIDA

Cuatro mujeres cuentan en el IES Duque de Rivas
sus vivencias durante la II República

Vicenta González muestra una fotografía de su compañera Felicidad García, cuando era joven, con una bandera republicana.

SARA ESPAÑA - EL PAÍS

Nunca 50 minutos dieron tanto de sí. En lo que dura una clase de educación secundaria, cuatro mujeres resumieron el siglo de vida que casi han cumplido. Carmen Arrojo, de 92 años, Concha Carretero, de la misma quinta, Vicenta González, de 86, y Felicidad García, de 94, compartieron ayer sus recuerdos con los alumnos del instituto Duque de Rivas, de Rivas-Vaciamadrid. "Soy Felicidad García Bienzobás, tengo 94 años y me han detenido cuatro veces...", arrancaba una de ellas. Fueron mujeres de la República y siguen siendo republicanas. Saben más de la historia de España que los libros de texto y ayer trataron de enseñar a chavales de 15 años cómo vivían ellas cuando tenían su edad. Los alumnos, la mayoría de 3º de la ESO, escuchaban y se distraían a ratos.Vicenta González cuenta que le raparon el pelo, Felicidad García, que a ella y a sus hermanos les obligaron a beber aceite de ricino y Concha Carretero, que la llevaron desnuda ante la tapia del cementerio para simular su fusilamiento. Todas recuerdan ante los alumnos las penurias que pasaron en los años treinta por haberse vinculado de una manera u otra al bando republicano. Pero su discurso es optimista. "Estamos aquí para deciros que los beneficios de hoy no han caído del maná. Es lo que nos ha dejado la gente que ahora está bajo tierra", concluye Carretero su turno. Carmen Arrojo comienza a hablar con un hilo de voz que toma cuerpo cuando habla del papel de las mujeres en la vida. "Yo quería estudiar medicina y lo hice. Tenéis que prepararos para luchar junto a los hombres, no contra ellos", les decía a las adolescentes. "Las mujeres no solo valen en la cama", terminó la mujer, que nació en 1918. Todas las alusiones al sexo arrancaban la risa tonta del público adolescente. "Cuando tuve 15 días de permiso fui a buscar a mi novio. Sabíamos que la situación iba a ser cada vez más difícil y teníamos que aprovechar... Nació mi hija", contaba Carretero mientras las hormonas descontroladas de los chavales hacían brotar sus carcajadas. Con la edad del pavo casi superada, unos 15 alumnos escuchaban en primera fila con más atención los 360 años de historia que las nonagenarias acumulaban entre las cuatro. Casi un siglo más de lo que suman los 15 chavales de menos de 20 que se habían hecho la foto con ellas antes de la charla. Las jóvenes reconocían que la lucha feminista no había terminado aún, casi 80 años después de los primeros avances. "En esa época se sentaron las bases, pero hay que seguir limando", aseguraba Vanessa Carracedo, de 20 años. ¿En qué? "En temas de violencia machista, en el trabajo, cuando las chicas sufren violaciones y dicen que ellas provocan...", enumeraba la estudiante de Bachillerato. "No estamos tan mal como ellas, pero hay que luchar. Se sigue prefiriendo a los hombres en los deportes, y en el trabajo, porque ellas quedan embarazadas", resumía Tamara Yuste, de 19. La lección de historia se completó con un recorrido en diapositivas por el vaivén de derechos civiles de las mujeres antes y después de la Guerra Civil. Carmen Arrojo asentía, detrás de unas prominentes gafas, con el repaso a los méritos de Clara Campoamor, que consiguió el derecho a voto para las mujeres. Ninguna de estas cuatro mujeres pasaron a los libros de historia, pero ahora protagonizan una exposición. "Todos los referentes que encontré mientras me documentaba eran masculinos y quise centrarme en las pocas mujeres que encontré", explicó el autor de la muestra, Javier Larrauri.